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Adios al programa Constellation y a los planes de retorno a la Luna. USA se quedará sin nave espacial.

Adios al programa Constellation y a los planes de retorno a la Luna. USA se quedará sin nave espacial.
La NASA transfiere a las empresas privadas el desarrollo de futuras naves para sus astronautas

ALICIA RIVERA – Madrid – 07/02/2010

La crisis económica ha dado un baño de realismo a la NASA de la mano del presidente Barack Obama. Tras evaluar la situación de los programas espaciales estadounidenses y las posibilidades reales de cumplirlos, Obama ha aprovechado su proyecto presupuestario de 2011 para romper inercias y atajar contradicciones graves que estaba sufriendo el programa tripulado de la agencia espacial. Las conclusiones de un comité de expertos, liderado por el veterano Norman Augustine, ha dado las pautas a Obama.

El director de la NASA, Charles Bolden, ha anunciado que el programa Constellation, en el que se han gastado ya 6.600 millones de euros y que debía llevar de nuevo a los astronautas a la Luna, ha quedado cancelado. Pasa a manos privadas el desarrollo, construcción y explotación de los nuevos vehículos espaciales para viajar a la Estación Espacial Internacional (ISS), cuando se retiren este año los transbordadores de la NASA. La ISS se usará hasta 2020, alargando cinco años el calendario actual. Mientras tanto, se irán poniendo en marcha planes y tecnologías de exploración con robots que deben abrir camino en Marte, en la Luna e incluso en algunos asteroides para que, en algún momento, viajen los astronautas a esos destinos. Pero no se especifican plazos ni se detallan objetivos en el nuevo plan de la NASA, que “omite dos importantes detalles: adónde enviará sus astronautas y un calendario para hacerlo”, como ha señalado The New York Times.

Vale la pena citar: “El transbordador espacial Endeavour será el último de los transbordadores espaciales de la NASA que viajará al espacio, el 31 de mayo de 2010, en la que será la última misión que lleve a cabo una de estas naves, que han sido claves en los avances de la astronáutica de las últimas décadas. “

El cambio de rumbo suena a revolución en el sector espacial estadounidense, con las empresas dando la bienvenida a los nuevos contratos y a las responsabilidades que van a recibir. Y, como cabía esperar, han surgido las críticas y los temores. Miles de empleados de la NASA ven peligrar sus puestos de trabajo, pese a que la industria privada afirma que creará 5.000 nuevos empleos. Varios congresistas y senadores estadounidenses -especialmente los de los Estados que alojan instalaciones de la agencia espacial- se oponen a la reducción drástica de sus actividades. La propuesta de Obama “es el inicio del fin de los futuros vuelos tripulados estadounidenses”, ha dicho el senador Richard C. Shelby, de Alabama.

Además, la incertidumbre acerca de la seguridad de los astronautas embarcados en vehículos espaciales privados está sobre la mesa. Las empresas afirman que harán cohetes y naves tan seguras como la que más, a la vez que dejan caer alusiones sobre el alto peligro que encierran los complicadísimos transbordadores, en los que han muerto ya 14 astronautas. “Nadie se preocupa más por la seguridad de los astronautas que yo mismo”, ha declarado Bolden. “He volado en los transbordadores cuatro veces y he perdido amigos en las dos tragedias [del Challenger y del Columbia], así que les aseguro que estos nuevos vehículos serán seguros”.

De momento, la Casa Blanca ha presupuestado 14.000 millones de euros para la NASA en 2011 (frente a 13.400 millones este año) y una financiación de 4.400 millones de euros más en cinco años para pagar los contratos con las empresas que desarrollarán los nuevos vehículos.

Para ir a la Luna, y sobre todo para hacer una exploración eficaz orientada a una futura explotación y colonización, hace falta mucho desarrollo tecnológico, mucha planificación y mucho dinero. Anunciar a bombo y platillo el objetivo de retomar el programa espacial en el punto donde se truncó el Apolo en los años setenta y no garantizar los medios para lograrlo es un ejercicio confuso, poco realista, costoso e ineficaz, aunque resulte deslumbrante para la opinión pública.

Esto es lo que hizo el anterior presidente, George W. Bush, al anunciar que los astronautas volverían a la Luna hacia 2020, e incluso irían a Marte, sin añadir financiación más allá de los presupuestos ordinarios de la NASA. Esto es lo que Obama corta ahora de raíz, en lugar de dejar que la inercia del programa le haga andar a trompicones.

“los astronautas de la NASA tendrán que viajar a la ISS en las naves rusas Soyuz y pagando 37 millones de euros por plaza”

Con el horizonte del regreso a la Luna fijado por Bush y cumpliendo a la vez el objetivo de jubilar en 2010 los tres transbordadores espaciales que le quedan, la NASA puso en marcha hace cinco años el programa Constellation para desarrollar dos nuevos cohetes Ares y un sistema de cápsulas Orion para los astronautas. La idea era construir primero un cohete más ligero, el Ares I, que lanzaría la cápsula hacia la ISS. Después, un lanzador más pesado, el Ares V, junto con todos los sistemas de viaje lunar, cumplirían el objetivo de la Casa Blanca.

Pero, el año pasado, casi a la vez que los expertos de la NASA hacían el primer ensayo de vuelo del Ares I, el informe Augustine destacaba varias contradicciones, incluida una de primer orden: el cohete Ares I no estaría listo hasta 2017, mientras la ISS se iba a abandonar en 2015.

El CaLV (Ares V), a la izquierda, y el CLV (Ares I), a la derecha, tal y como aparecieron en el ESAS de 2005 (NASA).

El sector espacial privado, capitaneado por Boeing, asegura que puede tener listo el nuevo sistema de transporte de astronautas (basado en sus cohetes actuales) hacia 2014, con ahorro de tiempo y dinero respecto al cancelado Constellation. Y si el dinero es importante, no lo es menos el tiempo, porque a partir de 2011, al dejar de volar los transbordadores, y hasta que estén listos los nuevos vehículos, los astronautas de la NASA tendrán que viajar a la ISS en las naves rusas Soyuz y pagando 37 millones de euros por plaza. Es un mal trago para el orgullo espacial estadounidense, y cuanto más breve, mejor.

Las empresas, en plena euforia esta semana, también aseguran que podrán desarrollar el equivalente al Ares V, es decir, vehículos destinados a la Luna, pero la NASA aún no ha dicho nada al respecto. El informe Augustine valora el giro hacia el uso de cohetes comerciales para misiones tripuladas. La verdad es que no serán los astronautas de EE UU los primeros que carecen de nave propia. La Agencia Europea del Espacio (ESA) tiene astronautas pero no vehículos, así que ellos viajan a la ISS, a su módulo Columbus, en los transbordadores o en las Soyuz rusas.

En cuanto a la privatización, no supone tanta novedad en la NASA. Desde hace años recurre a contratos con las empresas para la construcción de equipos, incluidos la puesta al día, los arreglos y la preparación para vuelo de los transbordadores.

Esta semana, el representante de la Casa Blanca y Bolden han dejado muchas cuestiones en el aire, incluido el estatus de los astronautas que volarán en esos cohetes privados. Igualmente vagos han quedado los planes para más allá de 2020, aunque Lori Garver, directora adjunta de la NASA ha asegurado: “Estamos convencidos de que la séptima vez que pongamos el pie en la Luna será en colaboración con nuestros socios internacionales”, informa The New York Times. La agencia espacial rusa ya ha dicho que no tiene planes lunares para sus astronautas y que no va a modificar su idea por el cambio de rumbo de EE UU.

De momento, la NASA, siguiendo una vez más las recomendaciones del informe Augustine, opta por diseñar una intensa exploración con robots de los futuros objetivos de los astronautas. Hay mucho que explorar y ensayar en la Luna, Marte o los asteroides antes de que merezca la pena correr los riesgos y asumir los inmensos costes de enviar personas a esos destinos. El programa actual de la NASA de exploración de Marte, de bajo coste comparativamente, coordinado con el de la ESA y basado en el envío sistemático de sondas y naves no tripuladas desde hace 13 años, está demostrando la eficacia de esta estrategia.

Mientras los especialistas del programa tripulado de la NASA, que consume la gran mayoría de los recursos de la agencia, contienen el aliento estos días, los de los programas científicos (astronomía, observación de la Tierra y exploración planetaria) respiran aliviados. Cuentan con tener un mayor apoyo en los próximos años o, al menos, no sufrir las estrecheces habituales.

Pero los que más celebran el anuncio del cambio de rumbo emprendido por Obama son los directamente implicados en la estación. “Es una semana emocionante para la ISS y para los científicos que quieren utilizar sus laboratorios”, ha dicho Julie Robinson, responsable del programa de la ISS en el Centro Espacial Johnson (Houston).

Fuente: Elpais.com

La historia de tunguska, y crees q los meteoritos seran solo historia del futuro lejano.

Tunguska

En la madrugada del día 30 de Junio de 1908, en la región de Siberia donde fluyen los ríos Podkamenaya Tunguska y Nizhniaya Tunguska, ocurrió una gigantesca explosión que superó en dos mil veces la bomba lanzada en Hiroshima. Esta explosión destruyó árboles de distintos tamaños en una extensión de más de 2.200 kilómetros cuadrados y produjo una onda sísmica que fue detectada en sitios tan alejados del lugar como San Petersburgo y San Francisco.

“Cada 100 años un meteorito impacta sobre la Tierra”


La región del evento de Tunguska.

Posterior a la explosión, ocurrieron las denominadas noches blancas. Por más de una semana, las noches lucieron inusualmente brillantes. En lugares tan apartados de la zona del acontecimiento, como Londres, se reportaron luces en el cielo, que incluso permitían leer durante la noche sin el auxilio de ninguna luz artificial.

El 3 de Julio, los científicos atribuían las noches blancas a perturbaciones eléctricas ocurridas en la alta atmósfera terrestre producto de explosiones solares. Similares noches fueron reportadas después de la erupción del volcán Krakatoa en 1883.

El observatorio de Irkutsk, a 900 kilómetros del epicentro del evento, reportó perturbaciones en el campo magnético de la Tierra.

¿Qué ocasionó tal explosión? ¿Qué perturbaciones se produjeron a partir del colapso? ¿Qué efectos persisten hasta el día de hoy? Son algunas de las interrogantes que se han planteado los científicos, algunas de las cuales permanecen aún sin una respuesta convincente.

Las primeras expediciones.

El primer investigador en llegar al sitio del acontecimiento fue Leonid Kulik, quien arriba al sitio de la tragedia, 19 años después de que ocurriera. Kulik consiguió con bastante problema los servicios de un guía de nombre Ilya Potapovich Petrov e inició en Abril de 1927 los trabajos científicos para desentrañar lo ocurrido.

Las huellas que registra del suceso son impresionantes. En sus recuerdos, Kulik escribe ”…no me puedo imaginar realmente toda la grandiosidad de esta caída excepcional… desde aquí, desde nuestro punto de observación, no se ven síntomas de bosque; todo está derribado y quemado alrededor… a esta área muerta se aproxima un bosque joven de 20 años… da miedo ver a estos gigantes de 80 centímetros de diámetro quebrados por la mitad como si fueran cañas…”

“… existen huellas de quemaduras tanto en el bosque tumbado, los restos de arbustos y musgos y en las cimas y pendientes de las montañas, como en la tundra y las islas aisladas de tierra entre los pantanos cubiertos de agua…”

Kulik realizó varias expediciones hacia el sitio de Tunguska, hasta que debido a la II Guerra Mundial debió suspenderlas.

Leonid Kulik murió en la II Guerra Mundial. Este infeliz acontecimiento retrasó el trabajo científico hasta el año de 1958, cuando se reinician las investigaciones con la trabajo conducido por el científico K. Florenski.

Estas expediciones siguieron en 1963, con la conducida por Nikolai Vasiliev. No fue sino hasta el año 1990 cuando se permitió el acceso de expediciones científicas provenientes del extranjero. Hasta el momento, se han realizado más de 60 expediciones al sitio de Tunguska y se ha desarrollado un extraordinario trabajo de colaboración científica sobre el evento.

Tunguska hoy.

El no haber conseguido una herida estelar (cráter), todos los análisis científicos conducen a la conclusión de que el objeto que produjo la devastación en Tunguska, explotó en el aire.

Levantamientos topográficos y trazado del apilamiento de árboles producidos por la caída, han permitido establecer la trayectoria y tamaño del objeto. Hoy se estima que el objeto que produjo el evento de Tunguska fue un meteoroide de piedra de unos 80 metros de tamaño. Al penetrar nuestra atmósfera a una velocidad de 22 Km/s y con un ángulo de 30º sobre el horizonte, liberó una energía de unos 29 megatones de TNT. El destello producido por la explosión alcanzó un brillo equivalente a 100 veces nuestro Sol a una distancia de 100 Km.

Representación de la mariposa de Tunguska

La secuencia que se muestra es parte de un excelente trabajo realizado por Diane Neisius, que recopila los últimos trabajos y conclusiones sobre el evento de Tunguska. Hoy, se asume que el objeto explotó a una altura de 16 Km sobre la superficie. Que en su ingreso, recorrió unos 125 Km sobre la superficie de la Tierra. Que la bola de fuego que produjo la explosión alcanzó unos 13 Km de tamaño y que el hongo de polvo y gases se extendió por una altura de unos 60 Km y un ancho de 200 Km.


Entrevista exclusiva Fundador hotel espacial, un hecho en 2012

Entrevista exclusiva Fundador hotel espacial, un hecho en 2012

Xavier Claramunt, creador de un proyecto hotelero en el espacio para el 2012
“Verás la Tierra desde tu habitación del hotel espacial”
VÍCTOR-M. AMELA – 17/12/2009

Tengo 44 años. Nací en Igualada y vivo en Barcelona. Soy arquitecto, y fundador de Galactic Suite. Estoy soltero, con novia. ¿Política? Soy emprendedor, creo en la capacidad de las personas para impulsar proyectos. ¿Dios? No pienso en ello. Me entretiene volar en autogiro

Dónde estará en el 2012?
Orbitaré en torno a la Tierra desde un hotel espacial, Galactic Suite.
A 450 kilómetros de altura, el turista espacial gozará de fabulosas vistas sobre el globo terráqueo.

“Mi casa”, que diría ET.
Orbitando a 28.000 kilómetros por hora, en 24 horas circundarás la Tierra 16 veces: verás 16 amaneceres y 16 ocasos.

No sé si me apetece subir allá arriba…
Tenemos ya 50 reservas en firme, y siguen llegando peticiones: ¡serán pioneros de un turismo que en el futuro será habitual!

¿Cuánto pagarán estos pioneros?
Tres millones de euros por cabeza.

¡Ni en varias vidas podría yo pagar eso!
Hay en el mundo 40.000 personas con facilidad para pagárselo. Ellos serán la vanguardia de lo que en quince años será normal: subirá usted con su familia a pasar un fin de semana en el espacio. Aunque ahora puede parecerle tan extravagante como hace un siglo nos parecía un vuelo transoceánico…

¿Y cómo subirán los turistas arriba?
Será un lote recreativo que incluirá un entrenamiento de varias semanas en una paradisiaca isla del Caribe, seguidas del lanzamiento en trasbordador espacial que se acoplará al hotel Galactic Suite.

¿Cómo será ese hotel?
Parecerá un racimo de uvas. Cada uva – cada módulo-albergará una habitación de 36 m3para cuatro personas, con un gran ventanal. En una primera fase habrá una sola habitación, más un spa y la zona común.

¿Y qué hará el turista allá?
Disfrutar de la estancia como si se albergase en un refugio de alta montaña por tres días, y gozar de la ingravidez, las vistas y sensaciones. Llevará en el traje un sistema (tipo velcro) para engancharse en las paredes y reposar. Todo pensado: la comida, el aseo…

¿Cómo pondrán ese hotel en órbita?
Los módulos caben en las bodegas del cohete Ariane 5 o del Soyuz, así irán subiendo.

¿Quién construye este hotel?
La empresa aeronáutica francesa Astrium. Esto me apena: España tenía aquí una ocasión dorada para liderar en el mundo el futuro sector turístico aeroespacial, pero…

¿Cuánto dinero hay que invertir?
Sólo 2.000 millones de euros. No es tanto. Pero el dinero lo han puesto inversores de los emiratos árabes, para apuntarse el tanto y tomar posiciones en ese mercado. ¿Por qué aquí tenemos tan poco empuje, tan poco entusiasmo?, me pregunto. Es bien triste…

¿Cómo se le ocurrió esta idea?
Con mi equipo diseñamos hoteles, y tenemos un laboratorio de ideas para proyectos en espacios límite: de ahí salió esta idea.

¿No les parecido una idea loca?
No hay ideas locas: hay ideas. Nuestra filosofía es propositiva, sin complejos, sin miedos, buscando ser útiles a las personas y trabajando mediante pruebas y errores.

Eso, errores… ¿No teme equivocarse?

¡Equivocarte es lo mejor que puede pasarte! Sólo equivocándote progresas. No hay más fracaso que el miedo a fracasar.

La mayoría somos más cautos…
Todo está al alcance de tu mano: se trata sólo de querer de verdad alcanzarlo. El espacio está aquí mismo, muy, muy cerca…

Visto así…
Cuando saltó la noticia del proyecto, nos escribió una niña austriaca de 13 años, Lara: “Mi sueño es hacer un hotel en la Luna”, nos contaba. Y las preguntas elementales que Lara nos planteó nos han ayudado a avanzar. ¡Si todos fuésemos como Lara…! Es la actitud: ir caminando hacia los objetivos.

Parece mentira que a nadie se le ocurriese antes una idea como la suya…
Bigelow, un estadounidense, está en lo mismo, pero creando una nueva tecnología. Nosotros sacaremos partido de la ya existente.

¿Es su modo de amortizar los avances logrados en la conquista del espacio?
Eso es: ha llegado el momento de privatizar y socializar el espacio. ¡Ha llegado la hora de que todos lo disfrutemos! ¿Cómo influirá eso en la humanidad? ¡Nada me excita más que pensar que algo que yo hago pueda influir en las vidas de otros!, sean unos cubiertos para El Bulli o un hotel con luz negra en los dormitorios, como el Xic & Basic.

¿Luz negra?
Ves a tu pareja como si fuese otra persona, y eso puede dinamizar esa relación, ¡modificar esas vidas! ¿A usted no le excita pensar que según qué entrevista publique puede cambiar la vida de alguien?

Si es para bien…
¡Siempre lo es! ¡Todo es ganancia! Pero estamos anestesiados: ¡tanto bienestar nos matará! Démonos cuenta de lo mucho que tenemos, desde este clima, democracia, paz, seguridad… Valóralo, alégrate… y, sin miedos, ¡actúa!: si hay energía y ganas, ¿qué haces ahí parado? ¡Métete en algún lío! ¡Ya!

¿Un lío?
Es mi filosofía: métete en líos, haz que pasen cosas…, y luego quédate con lo bueno. ¿Que no consigues lo que querías? ¡No importa! Por el camino han pasado cosas fantásticas que te han enriquecido, ¡seguro!

¿En qué cree que nos cambiará haber flotado tres días en Galactic Suite?
Saber que este planeta es frágil no es lo mismo que haberlo visto: constatar la delgadez de nuestra atmósfera, atravesarla, verlo todo de golpe desde allí… Y si los primeros en experimentarlo son los más poderosos del planeta…, ¡pueden cambiar algunas cosas!

Hubble una muerte anunciada, bienvenido telescopio espacial James Webb

El Telescopio Espacial James Webb

telescopio james webb

El Telescopio Espacial James Webb (en inglés James Webb Space Telescope o JWST) es un observatorio espacial que estudiará el cielo en frecuencia infrarroja, sera el sucesor del antiguo Hubble. Será construido y operado de manera conjunta por la NASA, la ESA y la CSA. Anteriormente conocido como Next Generation Space Telescope o NGST, fue renombrado en 2002 en honor de James E. Webb, el segundo administrador de la NASA. El lanzamiento está planeado para no antes de junio de 2013.

Misión:

La misión primaria del JWST tiene cuatro objetivos principales:

* Buscar la luz de las primeras estrellas y galaxias formadas tras el Big Bang
* Estudiar la formación y evolución de las galaxias
* Comprender mejor la formación de estrellas y planetas
* Estudiar los sistemas planetarios y los orígenes de la vida

Debido a la combinación entre el corrimiento al rojo, el oscurecimiento debido a las nubes de polvo interestelar y las bajas temperaturas de muchos de los objetos a estudiar, el JWST operará a longitudes de onda infrarrojas, en un rango de entre 1 y 27 micrómetros. Para asegurarse que las observaciones no estén interferidas por las emisiones infrarrojas del propio telescopio y los aparatos de medida, el conjunto debe estar a baja temperatura. Al encontrarse bien protegido del Sol puede alcanzar aproximadamente los 50 K (-223º C). Para este fin, el JWST tendrá incorporado una gran placa metalizada, que bloqueará las emisiones infrarrojas del Sol, la Tierra y la Luna. El telescopio estará localizado en el segundo de los puntos de Lagrange, conocido como L2, para facilitar la operación de proteger el telescopio de las emisiones infrarrojas del Sol y la Tierra. El observatorio no se lanzará antes de junio de 2013. Tras un periodo de preparación de aproximadamente 6 meses, comenzará la misión científica, la cual se plantea con una duracióm mínima de 5 años. Existe la posibilidad de extensión de la misión más allá de este tiempo, y el observatorio está siendo diseñado teniendo bien en cuenta esto.

Un modelo de tamaño real:
modelo

Adios a nuestro amigo el hubble

El hubble tuvo su ultima mision de reparacion en mayo de 2009, se cree que con esta mision, su vida se prolongara hasta no mas de 2014, de ahi sera un gran adios.